A la moda

Aunque sólo nuestro círculo más íntimo pueda disfrutarlo, todos tenemos un estilo para ir a la cama. Si lo piensas con detenimiento, la ropa que usas para dormir puede hablar incluso de la manera como ves la vida.

La vieja. Si tu pijama preferida para dormir es esa prenda que ya no da más, es porque valoras la comodidad para dormir ante todo. La tela está suave de tanto usar, las ligas se han estirado y ya no pueden maltratar ninguna parte de tu cuerpo. No es la más bella, los colores están desteñidos, a lo mejor tiene un huequito por ahí, pero siempre será tu favorita.

Deportiva. Si duermes con un short ajustado al cuerpo o un brassier de hacer deporte, necesitas tener toda la situación bajo control. Prefieres que todo se mantenga en su sitio y valoras la practicidad. Con este tipo de prenda podrías incluso sentarte a desayunar. En sexy, cómodo e incluso sirve para andar en casa.

Roja y de satén. Si duermes con pijamas de telas sensuales y de colores vivos, definitivamente quieres verte impactante sin importar la ocasión. No sacrificas el lujo y la belleza por nada. La pasión es importante en tu vida Podrán reprocharte todo, menos el mal gusto.

Tierna y pastel. Si tu pijama es de animalitos, peluches, muñecas o cualquier otro motivo infantil, aunque seas un adulto desde hace bastante tiempo, es porque te das el permiso de ser tierno y dulce en ciertos momentos del día. Sabes que no puedes ir así al trabajo o a una cita, pero en la intimidad de tu cuarto están permitidos todos esos estampados que no usas desde los 5 años. Tu casa es tu templo y valoras la calidez de ese espacio.

También se vale variar. Tal vez dependiendo del lugar donde te encuentres o de la compañía del momento, podrás ir de un estilo a otro y seguir siendo tú.

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